“Somos el
reflejo viciado de aquello vemos”
El aprendizaje y los procesos cognitivos del sujeto, siguen siendo aun
objeto de análisis e investigación tanto de pedagogos, docentes, psicólogos, y
otros investigadores en el campo de la ciencia. No es curioso ni mucho menos
extraño que aun en nuestros días no se haya llegado a una última palabra al
respecto acerca de un modelo educativo sin fallas.
Jean Piaget, (1886-1980) comienza a perfilar un acercamiento inclinado a la
psicología genética sobre estos cuestionamientos pedagógicos del aprendizaje y
la inteligencia del sujeto (1935) pero sigue dejando claro que aún queda mucho
trecho por investigar. En este trabajo hace un particular énfasis en tres
puntos de la psicología infantil que se deben tener en cuenta: La naturaleza de
la inteligencia, la experiencia del individuo con su entorno y el lenguaje.
Estos tres puntos siguen siendo de suma importancia a la hora de hablar del
aprendizaje y la inteligencia. Su preocupación por la naturaleza de la
inteligencia de alguna manera podríamos vincularla a un carácter evolutivo,
pues cree responsabilidad de la enseñanza incrementar el desarrollo intelectual
del individuo. Habla de una inteligencia que progresa, una inteligencia
evolutiva, que se adapta a su entorno y que formula ideas independientes (1965)
y censura de alguna forma el carácter que la educación impone en el individuo,
haciendo que por el contrario contribuya a su desarrollo, y determine limites y
restricciones, sometiéndolo a una especie de precariedad y embotellamiento
intelectual.
Frente a estos señalamientos, aun hoy en nuestros días, podemos ver que
esos mismos errores señalados siguen repitiéndose, y los educadores parecen no
percatarse de la razón primordial de la enseñanza. Que no es impartir sus
conocimientos aprendidos con anterioridad, si no cultivar e incentivar los de
sus estudiantes. El problema aquí es quizás de carácter epistemológico, y de la
veracidad de la verdad, frente al concepto de inteligencia: Piaget plantea que
es indispensable, tener claro este concepto a la hora de la enseñanza y propone
entenderlo por medio de la experiencia psicológica, trayendo de la psicología
infantil dos funciones indispensables para la formación y el desarrollo de la
inteligencia: comprender e inventar.
Partiendo de estas dos funciones se debe reinterpretar la inteligencia como un
proceso de construcción, como una estructura en proceso y progreso. Cambiando
la perspectiva del conocimiento como un simple archivador de información y más
bien como una edificación que se esta cimentando.
Piaget plante un conocimiento más allá de la copia, o de la interpretación
y nos hablas más de una reinterpretación, una forma de recrear ese conocimiento
previo. Nos habla de transformar ese conocimiento de con un lenguaje propio de
cada individuo, independiente a modelos asociacionistas encadenados y de repetición.
Y para transformar de debe actuar con el objeto, la interacción entre el sujeto
y objeto, como método de aprendizaje.
Así pues, asimilar es conocer, por medio de acciones transformadoras de lo
real. Podemos observar este proceso de acción y asimilación como un proceso de
exploración con el objeto y en la medida que se actúa y se coordina la acción,
el incremento de la inteligencia del sujeto será progresivo. La asimilación
debe estar ligada a un proceso de acomodación encargado de ajustar las
experiencias o acciones pasadas a un presente para así seguir con un
crecimiento intelectual estructurado y progresivo.
En el caso de Jerome Bruner (1915) comparte ciertos criterios de Piaget
pero, también curiosamente, se apoya en criterios un tanto arcaicos
conductistas para el proceso del aprendizaje. Como son el aspecto del estimulo
del castigo y la recompensa. Esto de algún modo entorpece y contradice el ideal
de su colega. Puesto que estos procedimientos de enseñanza pueden conllevar a
ese embotellamiento del intelecto. Porque de alguna manera los símbolos de
castigo y recompensa, son símbolos de meta o fin. Sin embargo vuelve a
congeniar con Piaget, propone que el desarrollo humano se estructura en
diferentes etapas y cada una de ellas construye por si misma sus propias
representaciones mentales. También congenia de este modo con la propuesta de
adaptación, ya que asegura el crecimiento y el desarrollo de la inteligencia
por medio de la interacción de sujeto con su entorno. A partir del entorno el
sujeto construye de forma simbólica un mundo subjetivo. Este mundo subjetivo,
que nos propone, trae a la memoria la representación del mundo de Schopenhauer.
Según Bruner el sujeto posee la capacidad de reaccionar de una manera
inmutable
En su teoría de la enseñanza son cuatro los aspectos principales:
1. Aspecto
Motivacional: debe haber una predisposición al aprendizaje. Se debe estar en
disposición para aprender sobre un objeto o materia en aprticular.
2. Aspecto
Estructural: este aspecto como su mismo nombre lo dice, es en base a
desarrollar estructuras de aprendizaje, que de alguna manera recuerdan al
pensamiento de Piaget, con respecto a la acomodación organizada de los
conocimientos asimilados.
3. Aspecto
de Secuencia: luego de desarrollada la estructura se debe luego modelar una
organización lógica del conocimiento, para asegurar la eficacia del
aprendizaje.
4. Un
aspecto de refuerzo: este último aspecto semeja una postura conductista de
estimulo y respuesta, usando como motivación, símbolos de Recompensas y
castigos.
A Lev Vigotsky (1896-1934) podríamos llamarlo un pionero de las
investigaciones sobre el aprendizaje y los procesos cognitivos. Con su teoría
del enfoque Histórico-Cultural donde sitúa al individuo como el resultado del
proceso de la historia y de lo social y al igual que Piaget, le da suprema
importancia al uso del lenguaje.
Para Vigotsky existen don funciones mentales: inferiores y superiores.
Las funciones inferiores podríamos llamarlas también innatas, porque son
aquellas con las que nacemos, las que son producto de la genética. Estas
funciones nos delimitan en nuestro entorno y nos limitan nuestras capacidades
de reacción.
Las funciones superiores, por otro lado, son aquellas que se adquieren y
desarrollan con la interacción en el medio social. Son aquellas que se
determinan por la cultura, por una sociedad específica. Y en este tipo de
funciones su espectro no esta tan limitado como las funciones inferiores. Las
funciones superiores tienen la posibilidad de incrementarse y desarrollarse por
medio de la interacción. En allí , en esta interacción con otros sujetos, en lo
social donde se desarrolla nuestro conocimiento, pensamiento que coinciden
estos tres autores, y que según Vigotsky, es aquí donde se determina el
conocimiento de nosotros mismo a partir de símbolos. Por eso la importancia del
lenguaje como herramienta sociocultural para el desarrollo cognitivo de nuestro
ser. Estas llamadas funciones superiores son las que nos separan de los otros
seres, por nuestra capacidad de relacionarnos en una sociedad de modo que
nuestra cognición aumente y se fortalezca por medio de esta interacción.
Podríamos decir pues, que somos el producto y el reflejo viciado de lo que los
otros son. Somos el resultado de la sociedad que nos ha tocado sobrellevar.
Todas las experiencias y situaciones que hemos experimentado inmersos en ella
nos han hecho lo que somos. Por medio de esta hemos creado nuestros propios
mecanismos de defensa y supervivencia. De acuerdo con esto seguimos teniendo
una perspectiva de adaptación evolutiva al medio. Vigotsky habla de dos momentos
de desarrollo en las funciones superiores, la primera compete a lo social y
prefiere llamar Interpsicológica, aquel mundo simbólico por el cual el
individuo se ve afectado y una segunda que es personal o Intrapsicológica.
Entre ellas, del paso de la primera a la segunda le interiorización, este
proceso podríamos asociarlo con el procesos de asimilación de Piaget, donde el
sujeto se apropia e interioriza esa representación simbólica de su entorno. En
este paso es de suma importancia la interacción con los demás, a esto le
denominara ZDP: Zona de desarrollo próximo. Por medio de la imitación de otros
sujetos de la sociedad en que habita, el individuo comenzara a desarrollar su
propia cognición, aquí volvemos a toparnos con una clara aproximación al
evolucionismo, por medio de esta imitación de los demás es que se produce
nuestro aprendizaje. Por esta razón la ZDP esta totalmente determinada por el
tipo de sociedad que se habita. Y no debemos olvidar que la herramienta más
importante para que se ejecute la ZDP, es el lenguaje, siendo este el mejor
vehículo de interacción con lo social. El lenguaje evoluciona con nosotros,
primero en la medida que es usado como imitación del otro y luego como una
herramienta de intrapsicológia, que nos sirve para expresar nuestras opiniones
personales sobre lo que nos rodea y sobre nosotros mismos. Hablamos de una
mediación, al determinar que nuestra ZDP está limitada por la sociedad que
habitamos. Nos valemos de instrumentos para configuración de signos que regulan
nuestra conducta a esta característica se le denomina Mediación Semiótica.
Entendemos pues la diferencia entre las herramientas y los signos. Las
herramientas son las que nos vinculan al mundo materia mientras que los signos
son los que construyen nuestro propio mundo mental.
Así pues concluimos que, tanto Piaget como Bruner y Vigotsky, coinciden en la importancia de la afectación
que sufre el individuo frente a su entorno. Y tanto Vigotsky como Piaget, hacen
hincapié de la importancia del lenguaje del sujeto para la interacción de con
la sociedad. El lenguaje se consolida como una herramienta básica en el
desarrollo del conocimiento, ya que por medio de esta, el sujeto tiene la
posibilidad de interpretar el mundo de los otros, y a su vez, puede también él
dar su propia interpretación. Con su teoría del enfoque Histórico-Cultural
donde sitúa al individuo como el resultado del proceso de la historia y de lo
social y al igual que Piaget, le da suprema importancia al uso del lenguaje

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